


Un estudio reciente ha revelado el devastador impacto que la influenza aviar altamente patógena (H5N1) está teniendo en los mamíferos marinos. Los investigadores encontraron que más del 75% de las crías de foca en una remota isla australiana murieron tras un brote de gripe aviar, lo que pone de manifiesto la creciente amenaza que representa el virus más allá de las poblaciones de aves.
Los científicos creen que el virus probablemente fue introducido por aves marinas infectadas antes de propagarse por la colonia de focas. El brote causó una mortalidad significativa entre las crías jóvenes, lo que genera preocupación sobre los posibles efectos en la recuperación futura de la población y la salud del ecosistema a largo plazo.
Los hallazgos se suman a un creciente conjunto de evidencias de que el H5N1 está afectando cada vez más a los mamíferos marinos en todo el mundo. Los conservacionistas y expertos en salud de vida silvestre están monitoreando de cerca los brotes a medida que el virus continúa expandiéndose hacia nuevas regiones y especies. La detección temprana, el monitoreo y los esfuerzos de respuesta rápida se están convirtiendo en herramientas críticas para proteger a las poblaciones de vida silvestre vulnerables.
Para las organizaciones involucradas en el rescate y la rehabilitación de vida silvestre marina, el brote sirve como un recordatorio de la importancia de la vigilancia de enfermedades, el reporte público de animales enfermos o muertos, y la continua colaboración entre investigadores, gestores de vida silvestre y organizaciones de rescate como el Mexico Marine Wildlife Rescue Center.
Lea el artículo completo aquí: Artículo de BBC News
Crédito de foto: Liz McHuron, NMFS Permits 16058 y 22678

Un notable nuevo estudio demuestra el valor del monitoreo de vida silvestre a largo plazo, utilizando más de 50 años de datos recopilados sobre los leones marinos de California para ayudar a los científicos a comprender y predecir mejor la salud de las poblaciones.
Los investigadores analizaron décadas de observaciones de una de las colonias reproductoras más grandes de la especie y encontraron que las condiciones ambientales, incluidas las temperaturas oceánicas, pueden proporcionar pistas importantes sobre el crecimiento y la supervivencia de las crías. Al combinar registros históricos con modelos predictivos modernos, los científicos están obteniendo nuevas herramientas para identificar períodos en que las poblaciones de leones marinos pueden estar bajo mayor estrés.
Los hallazgos destacan cómo los conjuntos de datos a largo plazo pueden ayudar a los gestores de vida silvestre a anticipar los desafíos vinculados al cambio de las condiciones oceánicas, permitiendo decisiones de conservación más informadas. A medida que los ecosistemas marinos continúan siendo afectados por la variabilidad climática y el calentamiento de los mares, este tipo de investigación es cada vez más importante para proteger a los mamíferos marinos y los hábitats de los que dependen.
Estudios como este subrayan la importancia de los programas continuos de monitoreo e investigación que proporcionan la base científica para esfuerzos efectivos de conservación, rescate y rehabilitación.
Investigadores de la Asociación Biológica Marina (MBA, por sus siglas en inglés) han lanzado una ambiciosa expedición de marcaje de tiburones ballena en el Golfo de California, México. El proyecto tiene como objetivo comprender mejor cómo el cambio climático, el calentamiento de las aguas y los niveles decrecientes de oxígeno en el océano están afectando a los tiburones ballena, los peces más grandes del mundo.
Utilizando etiquetas satelitales y de registro de datos avanzadas, los científicos rastrearán los movimientos, el comportamiento de buceo y el uso del hábitat de las hembras adultas de tiburón ballena. La investigación ayudará a determinar cómo las condiciones oceánicas cambiantes influyen en los lugares donde estos animales viajan y se alimentan.
Una preocupación es que el calentamiento de las aguas superficiales y los bajos niveles de oxígeno en las profundidades pueden obligar a los tiburones ballena a pasar más tiempo cerca de la superficie, aumentando su riesgo de colisiones con embarcaciones y barcos. Al recopilar información detallada sobre su comportamiento, los investigadores esperan mejorar las estrategias de conservación y proteger mejor a esta especie vulnerable.
El proyecto reúne a científicos y socios de conservación de México, el Reino Unido y Portugal, destacando la importancia de la colaboración internacional en la investigación marina.
Lea el artículo completo aquí: https://www.mba.ac.uk/mba-team-launches-whale-shark-tagging-mission-in-mexico/

Originaria de la Ciudad de México, Haidé Cruz Villagrán siguió un camino poco convencional hacia la biología marina, dejando una carrera en administración de empresas para perseguir su pasión por los mamíferos marinos y la conservación. Hoy en día, está completando su doctorado mientras realiza investigaciones que combinan ecología, acústica, inteligencia artificial y ciencia de los cetáceos.
A lo largo de los años, Haidé ha trabajado como voluntaria en la red de varamientos de mamíferos marinos y ha apoyado los esfuerzos de rescate y respuesta en Baja California Sur. Más allá de su trabajo científico, es una entusiasta observadora de aves, atleta de resistencia, buceadora en apnea, lectora y devota dueña de perros que encuentra inspiración y paz en el mundo natural.
En esta conversación, Haidé comparte su trayectoria en la biología marina, las experiencias que dieron forma a su carrera y las lecciones que ha aprendido en el camino.
Entrevistadora: Cuéntenos un poco sobre usted y cómo llegó a la biología marina.

Haidé: Primero, muchas gracias por la invitación. Es un honor poder colaborar con ustedes.
Soy originaria de la Ciudad de México, donde nací, crecí y completé mi primera carrera en Administración de Empresas. Desde muy joven, he amado a los animales. Los animales en general siempre han sido mi pasión, ya sean marinos o terrestres. Tuve la suerte de conocer el océano desde pequeña, y me enamoré completamente de él.
Después de terminar mi primera carrera, me mudé a Ensenada para hacer una especialización en Gestión Ambiental. Mientras estaba allí, me di cuenta de que, aunque tenía muchas ideas relacionadas con la conservación, me faltaba la base científica para llevarlas a cabo de la manera que quería. Esa comprensión me llevó a tomar una decisión importante. En 2013, me mudé a La Paz para estudiar una segunda carrera en Biología Marina. Mirando atrás, fue una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida.
Alrededor de 2015, comencé a enfocarme en los mamíferos marinos, particularmente en los cetáceos. Los cachalotes siempre han sido mi especie favorita. En 2017, me uní como voluntaria a una red de varamientos existente en La Paz, formada por muchos estudiantes y profesores. Respondimos a muchos animales marinos muertos varados, así como a algunos animales vivos, y yo participaba en rescates, necropsias, biopsias y otras actividades de campo. Me alejé un poco mientras cursaba mi maestría y eventualmente mi doctorado, pero con el mmwrc.org tan activo aquí, puedo mantenerme conectada al trabajo y a lo que sucede, y ocasionalmente ayudar cuando puedo.

Entrevistadora: ¿Fue difícil hacer la transición de la administración de empresas a la ciencia?
Haidé: Sí, pero creo que me ayudó el hecho de ser mayor y tener una idea mucho más clara de lo que quería. El mundo científico es muy diferente, pero mi formación en administración resultó ser sorprendentemente útil. Como científicos, frecuentemente nos ocupamos de la gestión de proyectos, políticas, financiamiento y administración. Tener esa perspectiva me ayudó a comprender los procesos que apoyan la conservación y la investigación.
Prefiero mucho más estar en el campo que sentarme detrás de un escritorio, pero he llegado a apreciar que ambos lados son necesarios. El mayor desafío fue hacer un cambio de carrera tan significativo más tarde en la vida. La sociedad a menudo nos dice que hay un cierto cronograma que debemos seguir, pero para mí fue exactamente el momento adecuado.

Entrevistadora: Cuéntenos sobre su investigación.
Haidé: Mi investigación de maestría se centró en la genética de poblaciones de cachalotes, un campo del que me enamoré completamente. Para mi doctorado, me adentré en la acústica, la ecología y el uso de inteligencia artificial y redes neuronales. La acústica es una de las herramientas que utilizamos para recopilar información, y la IA nos ayuda a analizar esos datos de nuevas maneras.
Lo que más me emociona es que todavía queda tanto por descubrir. Comenzar mi doctorado se sintió casi como empezar de cero porque sabía muy poco sobre acústica o redes neuronales, pero aprender sobre ambas ha sido increíblemente gratificante. La oportunidad de seguir aprendiendo y descubriendo cosas nuevas sobre el océano es lo que me mantiene entusiasmada con mi trabajo.
Entrevistadora: Fuera de la ciencia y la conservación, ¿cuáles son algunas de las cosas que disfruta hacer en su tiempo libre?
Haidé: La naturaleza siempre ha sido una parte enorme de mi vida, incluso fuera del trabajo. Una de mis grandes pasiones es la observación de aves. Me encanta observar diferentes especies, escuchar sus cantos y ver su comportamiento. Incluso cuando no estoy buscando pájaros intencionalmente, me encuentro notándolos dondequiera que voy.
También disfruto mantenerme activa. Correr, andar en bicicleta y nadar son algunas de mis actividades favoritas, y actualmente me estoy entrenando para mi segundo triatlón. Especialmente disfruto nadar en el océano siempre que tengo la oportunidad. También me encanta el buceo en apnea. Estar bajo el agua me trae una tremenda sensación de calma, y la sensación de libertad que viene con el buceo libre refleja una parte importante de quién soy.
Mis perros también son una parte muy importante de mi vida. Los adoro. Me recuerdan cada día la alegría y el compañerismo que los animales brindan. También disfruto pasar tiempo con la familia y amigos cercanos, aunque prefiero las reuniones pequeñas y las conversaciones significativas a las multitudes grandes.
También me encanta leer, especialmente thrillers. La lectura me permite desconectarme, usar mi imaginación y explorar diferentes perspectivas. Ya sea observando aves, entrenando al aire libre, leyendo un buen libro o pasando tiempo con mis perros, esas experiencias me mantienen conectada a la naturaleza y me recuerdan por qué importa la conservación.

Entrevistadora: ¿Cómo se involucró con el Mexico Marine Wildlife Rescue Center?
Haidé: Alrededor de 2017, ya estaba involucrada con la red de varamientos a través de un grupo de investigación en La Paz. Cuando se estableció el centro de rescate, me presentaron a Ricky y luego a Victoria, y comenzamos a colaborar durante eventos de rescate y respuesta.
Lo que más me impresionó fue el compromiso y la pasión de todos los involucrados. También estaba realizando investigaciones en las cercanías en ese momento, lo que me facilitaba ayudar con la recolección de muestras, mediciones y trabajo de laboratorio siempre que llegaban animales varados. Siempre disfruté trabajar con el equipo, y espero poder volver a involucrarme más activamente en el futuro.
Entrevistadora: ¿Hay algún rescate o varamiento que se destaque en su memoria?
Haidé: Absolutamente. El varamiento del cachalote fue el primer varamiento de un animal grande que presencié, y tuvo un profundo impacto en mí.
Ver a un animal tan masivo de cerca fue increíble. Lo que me afectó aún más fue ver a todos trabajando sin descanso para tratar de salvarlo. Las personas hacían todo lo que podían, esperando la marea, probando diferentes enfoques y negándose a rendirse. Fue poderoso ver a tantas personas unidas por un propósito común y un genuino deseo de ayudar.
Al mismo tiempo, fue desgarrador. A veces, a pesar de los mejores esfuerzos de todos, las circunstancias están fuera de nuestro control. La ballena finalmente murió, y presenciamos todo el proceso. Recuerdo sentir admiración, tristeza, frustración e impotencia al mismo tiempo. Eso reforzó para mí la importancia de este trabajo y cuánto más apoyo y recursos se necesitan para la conservación de la vida silvestre marina.

Entrevistadora: ¿De dónde cree que viene su pasión por los animales?
Haidé: Honestamente, no lo sé. Creciendo en la Ciudad de México, no tenía mucho contacto directo con la naturaleza. Ni siquiera nos permitían tener perros o gatos porque mi hermana tenía asma. Mis padres nos enseñaron a respetar a los animales y la naturaleza, pero no eran científicos ni naturalistas. Mi padre era contador y mi madre era enfermera.
Creo que la pasión simplemente vino de dentro de mí. Cada vez que tenía la oportunidad de experimentar la naturaleza, especialmente el océano, sentía una fuerte conexión con ella. Cuando vi por primera vez delfines y ballenas en la naturaleza, supe que esto era a lo que quería dedicar mi vida. Siempre me he sentido profundamente conectada a la naturaleza y, en muchos sentidos, me relaciono más fácilmente con los animales que con las personas.

Entrevistadora: ¿Qué consejo le daría a un joven que sueña con convertirse en investigador de ballenas?
Haidé: Sigue tu sueño.
Cuando era joven, quería convertirme en veterinaria, pero a menudo escuchaba a la gente decir que las carreras relacionadas con los animales no eran prácticas ni exitosas. Con el tiempo, esos mensajes me influyeron más de lo que me daba cuenta. Nadie me dijo directamente que no lo hiciera, pero para cuando estaba eligiendo una carrera, ese sueño se había desvanecido silenciosamente en el fondo.
Mi consejo es no dejar que otras personas definan tu camino. Si tienes un sueño, persíguelo. Elabora un plan, trabaja duro y prepárate para los desafíos, pero no abandones algo que realmente te importa por las expectativas de otra persona. No hay una edad perfecta para empezar algo nuevo ni un camino único hacia el éxito. La vida siempre traerá desafíos, pero son más fáciles de enfrentar cuando haces algo que genuinamente amas.
Entrevistadora: ¿Qué pueden hacer las personas para contribuir a la conservación, especialmente si viven lejos del océano?
Haidé: Creo que muchas personas se sienten desconectadas de los problemas ambientales porque no los ven directamente. Alguien que vive en una gran ciudad puede preguntarse qué tiene que ver el océano con su vida cotidiana, pero todo está conectado.
Creo que la educación es la base de la conservación. Las pequeñas acciones importan. Reducir los residuos, usar los recursos de manera responsable, consumir menos, evitar los plásticos innecesarios y tomar decisiones reflexivas, todo contribuye a un ambiente más saludable. Las acciones de una persona pueden parecer pequeñas, pero cuando muchas personas toman esas mismas decisiones, el impacto se vuelve significativo.
Así es como pensamos en biología. No solo estudiamos individuos. Estudiamos poblaciones. La conservación funciona de la misma manera. Manténgase informado, permanezca comprometido y recuerde que todo está conectado.
Entrevistadora: ¿Hay algo más que le gustaría compartir?

Haidé: Me gustaría agradecer a todos los involucrados con el centro de rescate (mmwrc.org) y reconocer el increíble trabajo que se realiza allí.
La Paz alberga una extraordinaria diversidad de vida marina, y contar con un centro de rescate aquí es esencial. El compromiso de los voluntarios es verdaderamente notable. El trabajo requiere tiempo, energía, viajes y dedicación, pero también es increíblemente gratificante. Incluso cuando muchos animales no pueden salvarse, ayudar a que uno solo se recupere hace que todo el esfuerzo valga la pena.
Animo a las personas a aprender más sobre la organización, seguir su trabajo, visitarla si tienen la oportunidad y apoyarla de la manera que puedan. Ya sea mediante el voluntariado, compartiendo información o donando, cada contribución ayuda.
Verdaderamente admiro la dedicación y la pasión que todos aportan para ayudar a la vida silvestre marina, y me siento afortunada de ser una pequeña parte de ese esfuerzo.

Nuestro sincero agradecimiento a Haidé por tomarse el tiempo de compartir su historia con nosotros. Su trayectoria es un maravilloso recordatorio de que no existe un camino único hacia una carrera significativa, y que la pasión, la curiosidad y la perseverancia pueden llevarnos en direcciones extraordinarias.
Ya sea estudiando cachalotes, entrenando para un triatlón, observando aves o pasando tiempo con sus perros, la conexión de Haidé con la naturaleza se refleja en todo lo que hace. Su dedicación a la ciencia y la conservación sigue inspirando a quienes la rodean.
Estamos agradecidos por el tiempo, la experiencia y el entusiasmo que ha compartido con la comunidad de rescate a lo largo de los años, y esperamos seguir el próximo capítulo de su trayectoria. Gracias, Haidé, por todo lo que haces por la vida silvestre marina y por ayudarnos a comprender y apreciar mejor el mundo natural.
Coordinación 24/7 con autoridades federales, incluidas PROFEPA y CONANP, para responder rápidamente a reportes de vida marina en peligro.
Brindamos atención médica especializada y apoyo de rehabilitación para vida marina enferma o lesionada, utilizando las mejores prácticas en medicina veterinaria de vida silvestre.
Intervención rápida y técnicas especializadas para desenredar de forma segura a ballenas atrapadas en redes de pesca y otros desechos marinos.
Reintroducción cuidadosa de animales recuperados a su hábitat natural, siguiendo estrictos protocolos nacionales de protección de vida silvestre.
Concientización a través de programas escolares y actividades de divulgación comunitaria para fomentar la responsabilidad compartida en la conservación del océano.
Nuestro enfoque colaborativo de conservación, que involucra a agencias federales como CONANP y PROFEPA, autoridades locales y miembros de la comunidad, garantiza que cada rescate siga los protocolos establecidos. Esta red integrada maximiza la rehabilitación exitosa y mejora significativamente las tasas de supervivencia de las poblaciones marinas vulnerables en el Golfo de California.
El Golfo de California es una prioridad mundial de conservación, hogar de una asombrosa vida marina, que incluye más de 900 especies de peces, 37 especies de mamíferos marinos y cinco de las siete especies de tortugas marinas del mundo.
Nuestro trabajo no solo salva animales individuales, sino que también avanza en la comprensión científica de la salud marina, la migración y los impactos humanos. Los datos recopilados informan estrategias de conservación, decisiones de política y educación comunitaria, fortaleciendo nuestro compromiso de proteger a estas magníficas criaturas.

Cuatro especies de pinnípedos están presentes en México. Tanto los leones marinos como las focas frecuentemente requieren rescate por enredamientos en artes de pesca y lesiones relacionadas con actividades humanas. También son vulnerables a los efectos de la contaminación y las floraciones de algas tóxicas.
Cinco especies en peligro anidan y se alimentan aquí, lo que hace que nuestros esfuerzos de rescate y rehabilitación sean fundamentales para su recuperación.
Los delfines enfrentan amenazas de redes, contaminación, floraciones de algas nocivas y desechos marinos, lo que requiere intervención especializada.
Estos gentiles gigantes migran por nuestras aguas. Respondemos a incidentes ocasionales de varamientos y colisiones con embarcaciones.
Especies como la ballena jorobada y la ballena de aleta son vulnerables al enredamiento en artes de pesca, lo que requiere desembolle especializado.
Las aves marinas, como los pelícanos, son especialmente vulnerables al enredamiento y las lesiones, y nuestro equipo responde cuando se reportan casos.
La Corriente - Volumen 2, Número 7